Federico Viñas confirmó que la relación entre Guillermo Almada y el plantel del Real Oviedo estaba deteriorada antes de que el equipo descendiera de categoría. Después de su destacada actuación con el club español, el delantero uruguayo cuestionó la convivencia cotidiana entre el entrenador y los futbolistas, que calificó como insostenible.

Las palabras de Viñas aportan una nueva perspectiva sobre la caída del equipo y la destitución de Almada, quien además había sido vinculado como posible sucesor en el banquillo de su exequipo, el Club América. Sin embargo, la oficialización de André Jardine como director técnico descartó cualquier opción para que Almada regresara a México.

El delantero señaló que no le sorprendió la salida de Almada dada la tensión que se vivía en el vestuario. A pesar de haber sido uno de los goleadores del equipo con una cifra importante de anotaciones, Viñas dijo que el ambiente interno dañó la dinámica del grupo.

Esta revelación coincide con el contexto turbulento que atraviesa el Real Oviedo, afectado no solo por el descenso sino también por conflictos internos con la dirección técnica. La continuidad del club en segunda división ahora enfrenta el desafío de recuperar la estabilidad tanto dentro como fuera del campo.