El defensa iraní Ramin Rezaeian manifestó su profunda gratitud hacia México por la hospitalidad y el afecto recibido durante la participación de su selección en el Mundial de fútbol. En un mensaje público, resaltó el ambiente cálido y el respaldo constante que el equipo encontró en territorio mexicano, lo que contribuyó a que los jugadores se sintieran como en casa.
El equipo de Irán se alojó en el Hotel Marriott de Tijuana, donde mantuvo cercanía con sus seguidores mexicanos. Los aficionados visitaron repetidamente al plantel y en una ocasión le regalaron un mariachi, gesto que el jugador valoró como símbolo del cariño y la amistad surgida entre ambas comunidades.
Rezaeian destacó que, tanto él como sus compañeros, quedaron agradecidos por el apoyo recibido, el cual consideraron fundamental para sentirse acompañados y motivados en un país distinto al propio. Afirmó que el respeto y el aprecio hacia el pueblo mexicano son inmensos y quedarán en su memoria.
Tras uno de los partidos, el futbolista también reconoció a los seguidores iraníes dentro y fuera del país y lamentó no haber alcanzado la victoria deseada en el campo, aunque expresó orgullo por haberla ganado con honor, pese a que, según sus palabras, se les hubiera arrebatado por razones extradeportivas.

