Después de proclamarse campeón del mundo de MotoGP con Ducati y sufrir una lesión en su hombro derecho que le impidió continuar compitiendo durante 2025, Marc Márquez mantuvo una reunión con Honda para explorar su regreso a la escudería. Este encuentro tuvo lugar durante el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, última carrera de la temporada, donde Márquez no pudo participar pero sí estuvo presente para cerrar su brillante año.

La conversación fue gestionada por Alberto Puig, vínculo entre Márquez y Honda, y reveló la disposición tanto del piloto como del fabricante japonés para mantener un diálogo abierto de cara a 2026 y temporadas siguientes. Honda, que le permitió rescindir de manera amistosa su último año de contrato para que Márquez pudiera correr con Ducati, se mostró interesada en una posible colaboración futura, valorando la experiencia y éxito del catalán en sus filas.

Este acercamiento se produce tras un año complicado para Márquez, quien fue víctima de una caída instantes después de coronarse campeón en Motegi, el circuito de Honda. La lesión provocó su ausencia en varias carreras clave, aunque él insistió en estar presente para el cierre en Cheste, reafirmando su agradecimiento y vínculo con la marca que le hizo campeón en seis de sus siete títulos mundiales.