La eliminación de Independiente del torneo desató una fuerte polémica que tuvo como protagonista a Ignacio Malcorra, exjugador de Pumas y mediocampista del equipo argentino. El futbolista fue señalado públicamente por un periodista que lo responsabilizó de la derrota debido a una falla en una jugada clave.

En un programa radial, el comunicador Gustavo López criticó duramente a Malcorra por una definición débil y explicó que el volante no ingresó a jugar el segundo tiempo tras un mano a mano fallido. El periodista agregó que el mediocampista incluso festejó con sus excompañeros de Rosario Central, su antiguo club, lo que aumentó las sospechas del público.

Molesto por estas acusaciones, Malcorra acudió a la radio para exigir una explicación y se produjo un encuentro cara a cara entre ambos. La tensión se elevó rápido, con fuertes reproches entre ellos. El jugador le reclamó al periodista por el daño causado a su familia durante la semana siguiente a las críticas. El intercambio subió de tono y finalmente la seguridad debió intervenir para evitar un enfrentamiento físico.

La escena del cruce no se transmitió en vivo, sino que salió al aire cuando el propio equipo del programa relató lo que sucedió detrás de cámaras, mencionando que Malcorra estaba siendo presionado dentro de la emisora. Más tarde, el futbolista usó sus redes sociales para romper el silencio y defenderse de las acusaciones virulentas. Afirmó que puede ser criticado de muchas formas, pero negó rotundamente haber jugado con mala intención.

Este incidente refleja la creciente tensión que puede generar la presión mediática en el fútbol argentino, donde los jugadores son objeto de escrutinio constante, y cómo estos enfrentamientos pueden salirse de control cuando las críticas se vuelven personales.