En la previa del encuentro entre Colombia y Portugal por el Mundial 2026, un gesto de cortesía entre James Rodríguez y Cristiano Ronaldo terminó favoreciendo al equipo europeo. Durante el sorteo inicial, que define algunas ventajas para iniciar el partido, James cedió el turno para elegir a Cristiano, quien optó por la elección del campo de juego, dejando a Colombia el saque inicial. Esta decisión estratégica permitió que Portugal, siguiendo una tendencia que popularizó el París Saint-Germain, activara una presión agresiva desde el primer minuto tras el saque rival.
Este detalle no pasó inadvertido. La FIFA captó el momento en el túnel del estadio Hard Rock, donde ambos jugadores se saludaron con camaradería y risas, y lo compartió en sus redes sociales, mostrando cómo una acción aparentemente inocente pudo influir en el desarrollo táctico del partido. El plan portugués de utilizar el saque inicial para marcar territorio y dificultar la salida colombiana se basa en una tendencia creciente en el fútbol moderno, que prioriza la intensidad y la presión desde la primera jugada.
Además del gesto fuera de la cancha, James Rodríguez fue considerado la figura del partido, según la valoración de Sofa Score, con una puntuación sobresaliente basada en su rendimiento: múltiples tiros al arco, pases clave y recuperaciones. Sin embargo, el empate sin goles reflejó un partido intenso donde los detalles tácticos y las decisiones previas al silbatazo inicial marcaron una diferencia en la dinámica entre ambos equipos.

