La selección japonesa confirmó su favoritismo desde el inicio y se impuso por 4-0 a Túnez en un encuentro disputado en Monterrey, que además marcó el partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo. El conjunto asiático impuso un ritmo alto y presión constante, quebrando rápidamente la defensa rival con transiciones veloces.

El marcador se abrió apenas al minuto 4 gracias a una jugada colectiva dinámica que culminó Kamada tras un acelerado cambio de ritmo de Nakamura. La superioridad de Japón se mantuvo durante todo el primer tiempo, y a pesar de una destacada actuación del guardameta tunecino Dahmen, los asiáticos ampliaron la ventaja antes del descanso con un potente disparo de Ueda desde fuera del área.

En la segunda parte, Túnez intentó ajustar su estrategia con mayor presión ofensiva, pero no logró desarticular el orden ni la fluidez japonesa. El tercer gol llegó al minuto 68, cuando Ito definió en un mano a mano tras una asistencia efectiva de Ueda. Finalmente, Ueda cerró la cuenta con un cabezazo a los 83 minutos después de otra combinación colectiva que selló la goleada.

Con este resultado, Japón se ubica en lo alto de su grupo, empatado en puntos con Países Bajos, mientras que Túnez queda eliminado del torneo. La contundente victoria destaca el avance y la consolidación de Japón como un equipo sólido y competitivo en este Mundial 2026.