Después de conseguir una ajustada victoria por 1-0 frente a Corea del Sur, la selección mexicana recibió un respiro durante su concentración. Javier Aguirre decidió dar una tarde libre a los jugadores, permitiéndoles salir temporalmente de las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR), donde se preparan para próximos compromisos.
La pausa tuvo lugar durante la tarde del fin de semana, con la condición de que todos regresaran a la concentración a las 7:30 pm para la cena y la continuidad de los entrenamientos. Las fuentes cercanas al equipo detallaron que los jugadores fueron recogidos en camionetas para regresar puntualmente al CAR, garantizando así el orden en la rutina del grupo.
Entre quienes aprovecharon este tiempo para reencontrarse con sus seres queridos destacó Julián Quiñones. El delantero se trasladó a Ciudad de México para compartir momento con su esposa e hija antes de reincorporarse a las labores del equipo. Esta decisión del cuerpo técnico busca mantener el equilibrio entre el rendimiento deportivo y el bienestar emocional de los jugadores durante la concentración.

