Jesús Orozco continúa con su etapa final de recuperación en Cruz Azul tras una lesión que lo mantuvo fuera de competencia varios meses y lo privó de participar en el Mundial 2026. En medio de este periodo, el defensor encontró en los videojuegos una vía para mantener la mente activa y aliviar la presión del proceso físico y emocional.

El futbolista compartió en una entrevista que su pasión por los videojuegos, especialmente Warzone, se ha convertido en una rutina nocturna que comparte con su hermano y amigos de Guadalajara. Orozco mencionó que suele jugar entre las 8 y 11 de la noche, aunque reconoce que esta actividad puede llegar a sobreestimularlo, dificultando conciliar el sueño antes de los entrenamientos matutinos.

La lesión sufrida en un partido contra Tigres no solo afectó su estado físico, sino también su ánimo, obligándolo a afrontar un momento complicado en su carrera. Sin embargo, con el apoyo de su entorno y el consejo de Javier Aguirre, el defensa logró enfocar su recuperación con mayor calma, evitando la ansiedad. Actualmente ya entrena parcialmente con el grupo y cumple con estrictos protocolos físicos, aunque aún no está listo para volver a la competencia oficial.

El regreso de Orozco a la cancha continúa siendo una incógnita. Aunque algunos rumores apuntan a un posible retorno durante la Liguilla, el cuerpo técnico prioriza su salud y contempla que, en caso de reaparecer, sea como suplente en encuentros decisivos, como podría ser la serie de vuelta ante Chivas o una eventual final de Liga MX.