Juan José Guilarte, un niño cubano de 10 años, enfrenta la espera interminable de una cirugía crucial que le permita continuar su desarrollo como atleta paralímpico. Nacido con una malformación congénita en la pierna izquierda, que solo se formó hasta el fémur y la rótula, depende de prótesis que deben irse adaptando a su crecimiento. Sin embargo, la falta de anestesia y la crisis energética que atraviesa Cuba han congelado la fecha de su operación, retrasando también su progreso deportivo y generándole dolor constante.
Desde los dos años, Juan José ha pasado por tres cirugías destinadas a evitar complicaciones graves en su pierna, que incluyen evitar que el fémur dañe la piel del muñón, situación que le provoca un dolor insoportable. Luego de cada intervención, requiere una nueva prótesis acorde a su tamaño y peso. Actualmente, aunque su intervención estaba planificada para enero, fue suspendida sin nueva fecha, porque el sistema de salud cubano enfrenta severos problemas derivados del endurecimiento de sanciones internacionales y el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos.
Mientras espera su cirugía, Juan José continúa su rutina de entrenamiento en pentatlón moderno y kung-fu, disciplinas que combinan distintas habilidades físicas como esgrima, natación, carrera con obstáculos y tiro con pistola láser. Entusiasta y lleno de energía, usa una prótesis deportiva para sus prácticas, aunque admite que el ajuste no es perfecto y que le genera molestias y dolor por el crecimiento de su fémur. Su madre y abuela lo acompañan en el hogar, donde a pesar de las dificultades mantiene una autoestima alta y grandes sueños: ser deportista, youtuber, científico o maestro.
Este caso refleja las consecuencias concretas que la crisis económica y sanitaria tiene en miles de cubanos que, como Juan José, deben posponer tratamientos médicos esenciales. Según el Ministerio de Salud Pública, cerca de noventa y seis mil personas, incluyendo once mil niños, esperan intervenciones quirúrgicas pospuestas por la falta de recursos y medicamentos.
La historia de Juan José es también la de un niño que, a pesar de las barreras físicas y del contexto, no pierde su vitalidad ni su capacidad de soñar, aliándose con figuras como Spider-Man, su héroe favorito, que representa para él la velocidad y la destreza que busca alcanzar en su vida deportiva y personal.

