En un ecosistema digital saturado de mensajes, las marcas enfrentan el desafío de no solo alcanzar una audiencia amplia, sino también conectar emocionalmente con ella. Un reciente análisis realizado por Gameloft for brands junto a Mediamento y Act Future, basado en tecnologías de eye tracking y medición biométrica emocional, muestra que la publicidad en videojuegos móviles logra generar niveles de atención más intensos y emociones más positivas que otros formatos digitales como redes sociales o plataformas de video.
La investigación, titulada “Attention & Emotion in Play”, se focaliza en la calidad de la atención y su vínculo directo con la emoción, una combinación que resulta clave para una comunicación publicitaria efectiva frente a un consumidor cada vez más expuesto a multitud de estímulos. En este sentido, se destaca que la medición tradicional basada solo en impresiones o visualizaciones no capta el verdadero impacto de un anuncio, ya que no siempre se traduce en una experiencia significativa para el usuario.
José María Cerrillo, responsable de AdSales LATAM en Gameloft for brands, señaló que la atención sin emoción se vuelve superficial y efímera. Por ello, la efectividad publicitaria debe medirse en función de la capacidad para provocar una respuesta emocional que influya en el recuerdo y en la toma de decisiones del consumidor, un aspecto respaldado por años de investigación en neurociencia.
El informe también diferencia entre atención pasiva y activa. La atención pasiva consiste en la mera exposición a un contenido sin procesamiento profundo, mientras que la atención activa implica un compromiso consciente y emocional del usuario. La publicidad dentro del gaming móvil capitaliza esta última, entregando experiencias inmersivas que aumentan la memoria de marca y la percepción positiva de los mensajes.
En un mercado donde el exceso de formatos y canales fragmenta la atención, este estudio aporta un nuevo marco para repensar la publicidad digital, enfocándose en entornos que fomentan la participación activa y las emociones genuinas como camino para lograr mayor efectividad y conexión con las audiencias contemporáneas.

