Matías Galarza se convirtió en protagonista de una situación confusa durante el partido entre Paraguay y Turquía por el Mundial 2026. El mediocampista, que fue la figura del encuentro tras anotar el gol más rápido del torneo, fue falsamente acusado de haberse llevado el reloj del árbitro central Iván Bartón.
El incidente ocurrió en los minutos finales de la primera mitad, cuando una acción polémica generó protestas por parte de los futbolistas sudamericanos. En ese momento, las cámaras captaron un reloj tirado en el césped y a Galarza tomándolo y colocándoselo en la muñeca. La escena generó especulaciones en redes sociales sobre un supuesto robo, pero el jugador solo tomó el accesorio para guardarlo y entregárselo luego al árbitro durante el entretiempo.
Posteriormente, el árbitro apareció usando nuevamente su reloj, lo que disipó cualquier duda sobre la situación. Esta confusión se sumó a otros momentos destacados del partido, como la expulsión de Miguel Almirón bajo la aplicación de la llamada ‘ley Vinicius’, destinada a sancionar acciones violentas en el fútbol.
A pesar del protagonismo en el Mundial, Galarza atravesó una etapa complicada en lo personal antes del partido. Su club, River Plate, anunció que no contará con él para la próxima temporada y buscará su salida este verano. Según el entrenador Gustavo Alfaro, el mediocampista estuvo afectado emocionalmente y casi no juega debido a ese malestar previo al encuentro.

