El Casinet d’Hostafrancs de Barcelona fue el escenario donde Resist Pro Wrestling llevó a cabo su cuarta edición del torneo RIOT en 2026 bajo el nombre “Ni Oblit Ni Perdó”. En el combate estelar, se enfrentaron Pedrolo, campeón absoluto de RIOT, y Gin El Libertario, quien defendía su permanencia en la marca, dejando en mesa ambas recompensas en un mano a mano cargado de tensión y estrategia.

Además del protagonista principal, el cartel incluyó duelos que renovaron rivalidades y consolidaron nuevas alianzas. Ángel Reyes midió fuerzas contra IssI, mientras que la facción Legado, integrada por Carranza y Carlos Vega, se enfrentó a Ley & Orden, representados por Mechero y El Toro. Otra pelea destacada fue la de los Ninfómanos del Wrestling, Guillermo y Eren, frente a la dupla de César Bravo y Rafael Flores, escenario para el progreso del luchador Bravo en su proceso de recuperación y aprendizaje.

La jornada arrancó con una triple amenaza entre Joey Torres, Mortero y El Payaso Sullivan. Pese a que inicialmente la atención se centró en un duelo directo entre Torres y Mortero, la inesperada fortaleza de Sullivan complicó a ambos, aunque finalmente fue Torres quien capturó la victoria tras aprovechar un descuido para sacar a su adversario y robarle el pin. Esta victoria fortalece la posición de Torres, quien junto a Sito Sánchez sostiene el título por equipos y mantiene una alianza estratégica con la gerencia de RIOT.

En otro combate, Tony Aeri superó a Kaiden en un enfrentamiento marcado por la intensidad y movimientos técnicos poco comunes, reflejo de la rivalidad interna del grupo Make RIOT Great Again, castigado por su equipo directivo debido a resultados discretos anteriores. La lucha mostró secuencias destacadas como tijeras acrobáticas, lanzamientos desde las cuerdas y movimientos de alto impacto que emocionaron al público, culminando en un DDT decisivo que le aseguró la victoria a Aeri.

Tras este encuentro, el polémico dirigente JB negó el saludo entre los rivales y cuestionó las capacidades de Kaiden, avivando aún más las tensiones dentro del grupo. En otro momento, el duelo entre los Ninfómanos del Wrestling y la pareja César Bravo-Rafael Flores reflejó el proceso de evolución de Bravo, quien atraviesa un periodo de reentrenamiento tras una pérdida de memoria que ha marcado su carrera.

En resumen, “Ni Oblit Ni Perdó” dejó en claro que Resist Pro Wrestling sigue construyendo narrativas sólidas con combates que no solo exhiben calidad técnica, sino que también plantean futuras historias entre luchadores, tanto en la búsqueda de campeonatos como en la consolidación de luchas por la identidad y el orgullo dentro de la marca.