Southampton quedó fuera de la final del playoff de ascenso a la Premier League tras confirmarse su implicación en un caso de espionaje durante la fase de semifinales. Una comisión independiente de la English Football League (EFL) determinó que el club incurrió en múltiples violaciones al enviar a un asistente a grabar sin autorización un entrenamiento de Middlesbrough, su rival directo en la eliminatoria.

Esta infracción, prohibida por las regulaciones de la EFL que supervisa las divisiones inferiores del fútbol inglés, motivó la expulsión inmediata de Southampton de la competición. Además, el equipo fue sancionado con una deducción de cuatro puntos para la próxima temporada como castigo adicional.

El club Middlesbrough, que había sido eliminado por Southampton en semifinales, solicitó esta revisión al argumentar la conducta irregular. Tras la confirmación de la sanción, Middlesbrough reemplazará a Southampton y disputará la final frente a Hull City en Wembley, un encuentro que definirá el ascenso a la máxima categoría inglesa.

Este fallo marca un precedente importante en la EFL en cuanto a la integridad deportiva y la aplicación estricta de sus normativas para garantizar la equidad en las competencias de ascenso.