El encuentro entre México y Serbia tuvo un episodio de tensión cuando Jesús Gallardo se enfrentó en una discusión acalorada con Veljko Paunovic, entrenador serbio, tras un reclamo por una supuesta falta al minuto 17. La disputa fue lo suficientemente intensa como para que Javier Aguirre, director técnico de México, interviniera para calmar los ánimos y evitar un conflicto mayor.
A pesar de este incidente, el partido continuó normalmente y sin mayores altercados. El primer tiempo mostró un duelo equilibrado y ofensivo, con ambos equipos buscando el arco contrario desde el principio. El marcador terminó 1-1, reflejando la competencia pareja entre las escuadras en el Estadio Nemesio Díez.
Más allá de la tensión pasajera, el encuentro sirvió como una prueba clave para México de cara al Mundial 2026. Javier Aguirre mantuvo una alineación cercana a la que tiene planeada para ese torneo, introduciendo algunas modificaciones como la ausencia de Gilberto Mora en la titularidad, en favor de Álvaro Fidalgo, en busca de un equilibrio ideal para su once inicial.
El cotejo dejó en claro que ambas selecciones están preparadas para enfrentar compromisos de alto nivel, aunque las emociones en el banco y las decisiones arbitrales pueden convertirse en fuentes de controversia que requieren la prudente intervención de los cuerpos técnicos para mantener la compostura.

