Antes del debut de México en el Mundial 2026 frente a República Checa, Tilón Chávez, exfutbolista y padre de Mateo Chávez, visitó la Basílica de Guadalupe para pedir un milagro. La imagen del santuario y fotos junto a su familia se difundieron en redes sociales, reflejando su esperanza y apoyo incondicional.

Mateo Chávez respondió con creces a esa confianza. Salió como titular en el partido, marcó el primer gol del encuentro y fue reconocido como el jugador más valioso. Su desempeño confirmó el talento que motivó la emotiva muestra de fe de su padre.

La emoción de la familia Chávez no es nueva. Cuando se anunció la lista oficial de la Selección Mexicana para el Mundial, Tilón no pudo contener las lágrimas al ver a su hijo convocado, recordando el dolor que le provocó no ser seleccionado en su momento para una Copa del Mundo. Este momento representa para él un sueño cumplido a través de Mateo.