Con una inversión superior a 36 millones de pesos, la administración de Alejandro Armenta ejecutó un programa integral para apoyar a productoras y productores del campo en Puebla. La estrategia incluyó la entrega de maquinaria especializada, tecnología de agricultura de precisión e insumos clave, con el objetivo de aumentar la productividad y proteger el patrimonio rural en diversas microrregiones, entre ellas Atlixco.
En un acto con cientos de beneficiarios, se distribuyeron apoyos a más de mil 300 agricultores. Esta entrega forma parte del Programa de Insumos Estratégicos para la Producción, que contempló más de ocho mil acciones con una inversión cercana a los 10 millones de pesos. Entre los materiales entregados destacan fertilizantes de liberación prolongada, semilla de sorgo, micorrizas para cultivos específicos como aguacate y flores, y recursos para atender contingencias climáticas, que favorecieron a casi 200 productores afectados por fenómenos naturales.
El gobernador recordó que esta política de transformación del campo está alineada con los esfuerzos nacionales encabezados por Claudia Sheinbaum, buscando que las familias campesinas del estado obtengan mejores ingresos al aprovechar plenamente sus tierras. En ese marco, destacó que en el último año su administración destinó cerca de 1,700 millones de pesos para la agricultura, incrementando la disponibilidad de equipos agrícolas de 700 a 1,800.
Gracias a esta inversión, se prevé que la superficie sembrada aumente de 50,000 a 200,000 hectáreas en el transcurso del año, facilitando a los productores el acceso gratuito a maquinaria, tractoristas especializados, tecnología avanzada e insumos básicos para las labores agrícolas.
Desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano resaltó el impacto territorial en la microrregión de Atlixco, donde se combinaron acciones de bienestar, salud, reforestación, comercialización y capacitación. Entre las iniciativas en la zona destaca la plantación de más de 1,200 árboles frutales y arbustos, la reforestación del Cerro Quetzalcóatl y el desazolve de un canal que beneficia a floricultores y a más de mil habitantes.
Además, se impartieron 55 talleres de emprendimiento dirigidos a más de 1,500 mujeres, fortaleciendo así la inserción femenina en actividades productivas. En términos tecnológicos, la inversión para completar diez módulos de maquinaria agrícola ascendió a más de 26 millones de pesos, incorporando implementos como cosechadoras, drones agrícolas de última generación, un dron centinela y un Rover Agrícola equipado con inteligencia artificial para tareas de precisión.
Estos recursos promueven una mayor seguridad y eficiencia en el campo poblano, apuntalando no solo la producción, sino también la comercialización y elaboración de productos agroindustriales, cosméticos, textiles y artesanales mediante apoyos específicos en equipamiento, registros de marca y acompañamiento técnico.

