Los motociclistas son los más afectados en los accidentes viales en Yucatán, una problemática que va en aumento y refleja una percepción generalizada de impunidad entre las víctimas y sus familias. La Asociación de Justicia para Víctimas de Accidentes alertó que muchos siniestros no se resuelven y que los procesos de investigación pueden extenderse por semanas o años, lo que agrava la sensación de desprotección social.
Durante el primer semestre de 2026, Yucatán experimentó un repunte alarmante en accidentes con resultados fatales. El Periférico de Mérida concentró la mitad de las muertes registradas en 2025 solo en los primeros cinco meses del año, con doce fallecimientos confirmados. En los dos primeros meses se contabilizaron más de treinta víctimas fatales en distintos siniestros.
La asociación identifica varios factores detrás del aumento de incidentes en esta vía crucial. El exceso de velocidad es el principal detonante en una carretera diseñada para tráfico intenso. A este se suma el crecimiento del parque vehicular, que aumentó considerablemente, saturando las calles y elevando la exposición al riesgo. La falta de cultura vial se refleja en conductores que no respetan señales, límites ni distancias de seguridad, mientras que la infraestructura insuficiente —con escasa iluminación, retornos peligrosos, pasos peatonales inseguros y carriles laterales mal diseñados— contribuye al peligro.
Para contrarrestar esta situación, el presidente de la asociación propone medidas concretas. Entre ellas, el endurecimiento de sanciones a quienes manejen bajo influencia de alcohol, huyan tras un accidente o causen muertes por negligencia. Además, plantea la necesidad de campañas continuas de educación vial desde la infancia y la implementación de cursos más estrictos para obtener licencias de conducir. También sugiere ampliar el uso de tecnologías como cámaras de vigilancia y radares de velocidad para la supervisión y prevención.

