La intención de instalar una sucursal de Bodega Aurrerá en Tamazulápam del Progreso desató una fuerte discusión entre comuneros, autoridades y sectores de la comunidad, quienes coincidieron en la necesidad de evaluar con detalle las implicaciones de esta obra antes de aprobarla.

Leoncio Serra Santiago, líder del Comisariado de Bienes Comunales, anunció que solicitarán información técnica y jurídica sobre el proyecto para asegurar que cualquier decisión cuente con base sólida y respete los intereses colectivos. En la asamblea comunitaria surgieron posturas enfrentadas, pero la mayoría expresó la importancia de garantizar la transparencia y un análisis completo del plan de operación que maneje la empresa.

Entre las preocupaciones principales está la situación actual de Tamazulápam en materia de infraestructura pública. Los habitantes señalaron las deficiencias en el suministro de agua potable, las fallas en la planta de tratamiento y las dificultades en el manejo de residuos sólidos. Además, apuntan a la necesidad urgente de mejorar los servicios de salud y educación, aspectos que consideran prioritarios para el desarrollo local.

El dirigente agrario aclaró que la comunidad no rechaza de manera automática la inversión privada ni la generación de empleo, pero sí demandan un análisis claro sobre cómo la nueva tienda impactaría el medio ambiente y la economía del municipio. Solicitan conocer en detalle el funcionamiento integral del proyecto y sus posibles efectos para evitar consecuencias negativas a largo plazo.