La detención de varios directivos de Plus Ultra, entre ellos dos con nombres casi idénticos —Julio Martínez Sola y Julio Martínez Martínez—, sacó a la luz una trama de influencias articulada para obtener fondos públicos. Martínez Martínez, apodado “Julito” por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, habría sido el nexo clave entre el Gobierno y la compañía aérea durante el proceso de rescate.

La causa, que ha estado bajo secreto de sumario en un juzgado de Madrid, se enfoca en la supuesta utilización de 53 millones de euros del Fondo de Rescate para Empresas Estratégicas. El juez José Luis Calama citó a Zapatero como investigado tras comprobar que Plus Ultra usó a “Julito” para canalizar y asegurar la ayuda y que esta intervención no fue fortuita, sino parte de una estrategia organizada.

En mensajes internos decomunicación entre los directivos de Plus Ultra, consta que el director ejecutivo, Roberto Roselli, no trataba directamente con Zapatero sino con Martínez Martínez, a quien denominaba “lacayo”. Según el auto judicial, “Julito” informaba que Zapatero había creado una “boutique financiera” para cobrar comisiones ilegales (“mordidas”) relacionadas con la gestión del rescate. Además, fue él quien coordinó las conversaciones con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), entidad responsable de administrar el fondo público.

El entramado incluyó la firma de un contrato de asesoría estratégica entre Plus Ultra y la sociedad Idella Consulenza Stratégica, vinculada a Martínez Martínez. Este acuerdo estipulaba una remuneración basada en un porcentaje del importe concedido por el Fondo de Rescate. Dicha comisión se entiende como parte del mecanismo para capitalizar la influencia dentro del proceso.

El juez Calama ha señalado la existencia de una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias liderada presuntamente por Zapatero, con “Julito” como una persona de confianza que operaba en un segundo nivel. Esta red supuestamente seleccionaba clientes, aconsejaba la creación de sociedades en paraísos fiscales y desarrollaba tácticas para despegar cualquier conexión formal con los implicados.