La tasa adicional que se aplica desde el 1 de julio a importaciones de hasta 150 euros desde fuera de la Unión Europea no equivale solo a 3 euros. En España, la suma de este derecho aduanero junto con el IVA representa un coste cercano a los 3,63 euros por artículo, lo que encarece considerablemente los pedidos pequeños realizados en plataformas como AliExpress, Temu o Shein.

Este impuesto temporal busca eliminar la ventaja competitiva de los envíos baratos que antes entraban sin pago de aranceles. Sin embargo, la clave está en que el IVA sobre importación calcula su base imponible sumando la tasa de 3 euros al valor del producto, más otros posibles derechos, aumentando el monto final que debe abonar el consumidor. Así, un accesorio que costaba 2 o 3 euros puede casi duplicar su precio al incluir este recargo.

La medida impacta sobre todo a quienes compran productos de bajo costo. Mientras que para artículos caros de 80 o 100 euros el efecto resulta marginal, para gadgets o accesorios económicos representa un aumento significativo y reduce el atractivo de estos pedidos frente a compras en tiendas europeas o almacenes locales.

Por otro lado, el derecho aduanero no se cobra por pedido completo, sino por artículo según su clasificación arancelaria, lo que puede encarecer aún más pedidos con varias unidades o distintos productos. Esto significa que si se adquieren varios artículos en un pedido, cada uno podría sumar la tasa y el IVA correspondiente.

La Unión Europea justifica esta tasa como un mecanismo para garantizar una competencia más justa entre vendedores dentro y fuera del bloque, además de aumentar la seguridad del consumidor y controlar la entrada de productos que no cumplen con la normativa. Solo en 2025, se detectó un alto porcentaje de incumplimientos en artículos de bajo valor importados desde terceros países.