Puebla transformó su estrategia económica para priorizar a las micro, pequeñas y medianas empresas, así como a los productores locales y la inclusión social. Bajo la dirección del gobernador Alejandro Armenta Mier y con la coordinación de la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo (Sedetra), el enfoque se desplazó de indicadores de crecimiento tradicionales hacia un modelo integral que busca justicia social, distribución equitativa de la riqueza y fortalecimiento del consumo regional.

La política pública alineó sus acciones a los principios de la Cuarta Transformación, promoviendo el desarrollo de cadenas productivas regionales y el fortalecimiento de sectores estratégicos capaces de generar empleo formal y valor agregado. Este nuevo enfoque también incorporó el respeto a los derechos laborales, así como la capacitación y la colaboración entre gobierno, iniciativa privada y organismos internacionales.

Un avance concreto fue el impulso a la marca «Puebla Cinco de Mayo», que potenció la visibilidad y exportación de productos locales hacia mercados nacionales e internacionales, incluyendo ciudades como Nueva York. Esta estrategia abrió oportunidades comerciales para productores regionales y fomentó el consumo interno de bienes elaborados en Puebla, además de promover la identidad local.

También se destacó la compra gubernamental de calzado escolar a empresas de Tepeyahualco y Tehuacán, un sector que hasta entonces no había tenido tanto reconocimiento ni apoyo local. Este cambio refleja un compromiso por priorizar a los fabricantes poblanos frente a proveedores foráneos en el ciclo escolar.

La Sedetra impulsó alianzas con grandes empresas nacionales para ampliar canales de comercialización. Entre ellas, sobresale el convenio con OXXO y FEMSA, que permitió a productores locales acceder a una red de distribución con alcance regional y nacional, incorporando a miles de consumidores y fortaleciendo la economía de pequeños negocios que históricamente enfrentaron obstáculos para integrarse a cadenas comerciales consolidadas.

En conjunto, estas acciones revelan un modelo de desarrollo económico centrado en la inclusión sectorial, el fortalecimiento regional y la diversidad productiva, donde el estado busca consolidar un crecimiento sostenible y más equitativo para sus habitantes.