El consumo a través de redes sociales como TikTok, Instagram y Facebook ha cambiado radicalmente la forma en que millones de mexicanos descubren y compran productos. Un estudio de Kueski reveló que un gran porcentaje de usuarios realiza compras tras ver recomendaciones en estas plataformas, lo que las convierte en motores clave del comercio digital en el país.

Esta transformación del proceso de compra se sustenta en la creciente interacción de los consumidores con contenido social que mezcla entretenimiento y publicidad, desde videos cortos hasta transmisiones en vivo. Esto ha instalado a las redes como un escaparate comercial, especialmente para sectores como moda, belleza, tecnología y artículos para el hogar, que son los que concentran la mayor parte del gasto digital.

El estudio señala además que la mayoría de los mexicanos compra online con frecuencia, y que el contenido generado por influencers es fundamental para atraer la atención y despertar el interés inicial de los usuarios. Aunque no siempre culminan en una venta, los influencers son decisivos en la primera etapa del funnel comercial, con distintos niveles de influencia reconocidos por los consumidores.

En detalle, el reporte indica que 42% de los usuarios siente que los creadores de contenido influyen poco en sus decisiones; 23% considera que la influencia es moderada; y 7% afirma que es alta. Esta dinámica ha alentado una fuerte inversión publicitaria global en social commerce, apoyada en tecnologías como video corto e inteligencia artificial para potenciar recomendaciones personalizadas.

Grandes actores del comercio electrónico, como Shein, Amazon y Mercado Libre, han aprovechado este auge fortaleciendo campañas con influencers, eventos en vivo y contenido patrocinado. Asimismo, plataformas como TikTok Shop han avanzado en funciones de compra integrada, facilitando que los usuarios adquieran productos sin abandonar la app, un cambio que también presiona a las marcas tradicionales a redirigir sus presupuestos hacia estrategias centradas en creadores digitales y microinfluencers.