Al cierre de marzo, los estados y municipios de México acumulaban una deuda total superior a los 705 mil millones de pesos, cifra que representa un aumento respecto al año anterior. Las ciudades sede del Mundial de Futbol 2026 figuran entre las localidades más endeudadas, resultado del alza en las tasas de interés y la intensificación de gastos en proyectos de infraestructura.

La distribución teórica del adeudo per cápita muestra que cada habitante debería aportar más de cinco mil pesos para cubrir esta deuda, cifra que creció en comparación con el mismo periodo anterior. Esta situación refleja el impacto financiero que la organización del evento deportivo tiene sobre las finanzas locales.

Nuevo León es uno de los estados más afectados, con un saldo de deuda que supera los 110 mil millones de pesos. Solo su capital, Monterrey, adeuda poco más de mil 400 millones, lo que implica un pasivo per cápita de más de mil doscientos pesos. Por su parte, Jalisco reporta una deuda cercana a los 30 mil millones, con Guadalajara con un pasivo de más de mil 200 millones, equivalente a más de 800 pesos por habitante.

La Ciudad de México también registró un aumento en su deuda, superando los 105 mil millones de pesos, incrementando respecto al ciclo anterior. Datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) colocan a Nuevo León, CDMX y Estado de México como las entidades con mayores niveles de endeudamiento en el país este año.

Impacto de la inversión en infraestructura para el Mundial

Para prepararse en términos de movilidad y servicios, las entidades anfitrionas han impulsado diversos proyectos de infraestructura. Nuevo León, por ejemplo, invierte en una nueva línea de monorriel para conectar el aeropuerto con la ciudad, aunque se espera que no esté lista para el Mundial. Guadalajara ya inauguró una línea de transporte que vincula el aeropuerto local con el sistema de transporte colectivo.

La Ciudad de México realiza una modernización de su sistema de Metro para atender la demanda turística prevista. Adicionalmente, emitió un bono sostenible como parte de sus estrategias para financiar estos desarrollos.

Especialistas señalan que este tipo de eventos deportivos actúan como catalizadores para aumentar la inversión pública, aunque ponderan la importancia de mantener niveles de endeudamiento sostenibles. En este sentido, el Sistema de Alertas de Hacienda mantiene a Nuevo León en una categoría de observación, dada la magnitud de su pasivo.