La eliminación de varios ciclos formativos en la Formación Profesional (FP) de Extremadura generó un intenso cruce en la Asamblea regional, donde la consejera de Educación justificó las supresiones debido a la falta de alumnado y la necesidad de adaptar la oferta a las demandas del mercado laboral.
Según la consejera, estas decisiones responden a criterios técnicos orientados a la empleabilidad, dado que los ciclos de FP deben evolucionar junto con las necesidades productivas de las empresas locales. En este sentido, aseguró que se mantendrán únicamente los ciclos que cuenten con suficiente demanda y que aporten salida laboral real. Además, anunció la creación de 22 nuevos ciclos en colaboración con empresas para ampliar una oferta formativa más efectiva.
El PSOE, representado por la portavoz en materia educativa, planteó una crítica severa y acusó a la Junta de desmantelar la FP en las zonas rurales. Destacó que en los últimos años la mayoría de las supresiones afectan a municipios con menos de 10.000 habitantes, mientras que las implantaciones se concentran en localidades más grandes, lo que agrava la desigualdad territorial en el acceso a la formación. Como ejemplo, mencionó la supresión del ciclo de Restauración en un municipio pequeño, que calificó como parte de un patrón de desmantelamiento.
La portavoz socialista advirtió sobre las dificultades que enfrentan los jóvenes de áreas rurales para acceder a la FP, especialmente aquellos que no cuentan con transporte público adecuado o rutas escolares, lo que limita sus opciones educativas y de futuro en su entorno cercano.
En defensa de la gestión actual, la consejera contrapuso que el gobierno anterior también eliminó ciclos en pueblos pequeños durante su última etapa, y que en algunos ciclos suprimidos en esta legislatura no había suficiente matrícula, como ocurrió en Valencia de Alcántara, donde en varios años hubo pocos o ningún estudiante inscrito. En algunos casos, subrayó, se mantuvieron los ciclos temporalmente para evaluar su viabilidad.
Finalmente, la consejera reafirmó el compromiso con una FP enfocada a la empleabilidad y al uso eficiente de recursos públicos, al tiempo que invitó a trabajar junto a centros educativos y empresas para ampliar una formación profesional que responda a la dinámica del mercado laboral regional, apelando a un cambio de mentalidad en la percepción y adaptación de la FP.

