Una explosión en una presunta bodega utilizada para almacenar combustible robado generó alarma y evacuaciones masivas en una zona escolar de Puebla. El incidente ocurrió poco antes de las diez de la mañana cuando una fuga de combustible derivó en al menos dos explosiones consecutivas que afectan depósitos de gas LP y otros hidrocarburos.

La detonación originó una columna de humo visible a varios kilómetros, lo que obligó a evacuar a más de 700 alumnos desde preescolar hasta bachillerato, así como a docentes y residentes. Se coordinó la salida rápida de estudiantes en varios planteles educativos cercanos, incluyendo la Preparatoria 2 de Octubre de la BUAP y el Centro Escolar Miguel Negrete Novoa.

Durante la evacuación, estudiantes de nivel medio superior organizaron brigadas para ayudar a los niños más pequeños y apoyaron a los maestros. Las autoridades activaron los protocolos de protección civil y dispusieron el desalojo de inmuebles públicos. Entre las medidas adoptadas, trasladaron a unas 60 personas del Hospital General de Tepeaca para protegerlas del riesgo por posibles explosiones adicionales.

Según los primeros reportes, tres personas resultaron heridas, aunque no se informó sobre la gravedad de sus lesiones. En la comunidad, los vecinos expresaron su preocupación y exigieron una investigación exhaustiva para identificar a los responsables y desmantelar las redes que permiten la operación de instalaciones clandestinas para el almacenamiento y comercio ilegal de combustible.

También pidieron una revisión de los daños materiales en viviendas cercanas, afectados por la onda expansiva de la explosión, y solicitaron mecanismos para su reparación. La región es conocida por ser una zona afectada históricamente por el huachicol, práctica ilícita que ha generado riesgos en seguridad y medio ambiente.