La Iglesia católica y el gobierno de Zacatecas unieron esfuerzos para enfrentar el creciente problema del suicidio en la entidad, que afecta principalmente a jóvenes y personas adultas mayores. Este compromiso surge tras una reunión en la que participaron autoridades locales y representantes eclesiásticos, quienes acordaron trabajar en conjunto para desarrollar medidas de prevención y apoyo.

El Obispo de la Diócesis, Sigifredo Noriega Barceló, destacó que la problemática está arraigada en factores como la soledad y el abandono, que afectan especialmente a la población mayor. La Fiscalía General de Justicia del Estado aportó datos que confirman que esta franja de la población es la que presenta la mayor tendencia en suicidios, lo que subraya la urgencia de implementar acciones dirigidas a este sector vulnerable.

Respecto a los adolescentes, el obispo reconoció que la Iglesia no puede intervenir directamente en las escuelas públicas, pero señaló que el gobierno sí ha iniciado programas en ese ámbito. Por ello, la Iglesia ofreció capacitar a personas para tratar adecuadamente estos temas con los jóvenes, una labor que requiere preparación especializada. Así, ambos actores buscan complementar esfuerzos en la prevención del suicidio mediante capacitación, atención y acompañamiento.