Este año en Reynosa se graduó la llamada «Generación Covid» de educación primaria, un grupo de alumnos que experimentó una educación parcialmente remota durante sus primeros años escolares debido a las restricciones sanitarias impuestas por la pandemia. Estos estudiantes solo pudieron asistir de forma presencial hasta tercer grado y enfrentaron retos únicos que marcaron su trayectoria educativa.

Además, la pandemia modificó las celebraciones tradicionales de distintos grados. Por ejemplo, en kínder no pudieron realizar ceremonias presenciales, por lo que las graduaciones se celebraron mediante caravanas en automóvil, donde los niños recibieron sus constancias con cubrebocas y sin contacto directo, dado que las reuniones masivas estaban prohibidas. Ahora, cerrando su ciclo de primaria, estos alumnos disfrutan por primera vez de una ceremonia de graduación presencial, que simboliza el fin de una etapa marcada por la emergencia sanitaria.

La reanudación de actos presenciales representa un regreso a la normalidad educativa para esta generación, que superó las dificultades del aprendizaje en casa y la ausencia del contacto social habitual. Este evento no solo es un reconocimiento a su esfuerzo académico sino también a su capacidad de adaptación ante circunstancias excepcionales.