La Universidad Autónoma de Baja California (UABC) fue distinguida con la presea “Dr. Jorge Carpizo” 2025, otorgada por la Red de Organismos Defensores de los Derechos Universitarios (REDDU), en reconocimiento a su liderazgo en la promoción y defensa de los derechos humanos dentro del entorno universitario.
El premio fue entregado al rector de la UABC, Luis Enrique Palafox Maestre, durante el XXIII Encuentro Anual de REDDU celebrado en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde se reunieron titulares de defensorías universitarias y expertos en derechos humanos de distintas instituciones educativas del país.
El rector destacó que este reconocimiento no debe entenderse como un logro personal, sino como la reafirmación del compromiso colectivo de una comunidad universitaria que agrupa alrededor de 80 mil integrantes. Subrayó la responsabilidad de seguir trabajando por la construcción de espacios seguros, inclusivos y equitativos en el ámbito educativo.
En su intervención, Palafox Maestre enfatizó la importancia de avanzar hacia una cultura universitaria que no solo reconozca la igualdad como concepto, sino que la adopte como un principio fundamental de convivencia. Recalcó la urgencia de afrontar retos actuales como la salud mental, la igualdad sustantiva y la erradicación del discurso de odio.
Para hacer frente a estas necesidades, la UABC ha puesto en marcha iniciativas como el Programa de Cultura de Paz, la Unidad de Género, Diversidad e Inclusión Educativa, y la Declaratoria de Cero Tolerancia contra cualquier forma de vulneración de los derechos dentro de la universidad. Además, se ha consolidado la Defensoría de los Derechos Universitarios, que busca garantizar el respeto y la dignidad de todos los miembros de la comunidad.
Entre los proyectos que la institución analiza está la creación de un protocolo específico para atender casos de violencia basada en orientación sexual, identidad o expresión de género, así como en características sexuales, un instrumento pionero que, de ser aprobado, fortalecería aún más la protección de los derechos de los estudiantes y el personal académico.

