Tom Cruise sorprendió al aceptar un papel totalmente fuera de su zona habitual en la película "Digger", un proyecto concebido y dirigido por Alejandro G. Iñárritu. La motivación surgió tras una presentación directa y precisa del personaje, un método poco convencional pero efectivo que convenció al actor de involucrarse en esta arriesgada producción.

Durante una charla con medios internacionales en los Estudios Warner Bros., Cruise explicó que la comunicación con Iñárritu fue clara y valiente. El director mexicano no solo entregó el guion, sino que instaló al actor en cada detalle visual y simbólico de su personaje, lo que generó en Cruise la confianza para aceptar el reto con total entrega.

El tráiler de "Digger" muestra a Cruise transformado físicamente, con una apariencia irreconocible al sumar peso y edad a su interpretación. Al lado de destacados actores como John Goodman y Sandra Hüller, el actor dio inicio a la promoción de esta cinta que llegará a las salas en octubre.

La historia gira en torno a un magnate que provoca una catástrofe global y lucha por corregir sus errores en una frenética carrera contra el tiempo. La película fusiona elementos de sátira y comedia con una puesta en escena que da margen a innovaciones técnicas inusuales en el cine actual.

Iñárritu, reconocido internacionalmente y con varios premios Óscar en su haber, destacó el nivel de detalle y cuidado que exigió este proyecto: cada toma, color, vestuario y símbolo fue pensado minuciosamente. Para ello, recurrieron a la filmación en VistaVision, utilizando cámaras y lentes vintage que imprimen a la cinta una gran espectacularidad visual.

La realización contó con la colaboración del cinematógrafo Emmanuel "Chivo" Lubezki y un equipo de guionistas, entre ellos Sabina Berman, Alexander Dinelaris y Nicolás Giacobone. Según el director, esta combinación resultó en una obra única e irrepetible que desafió a todos los involucrados.

Cruise resaltó que esta experiencia significó uno de los proyectos más desafiantes de su carrera, involucrándolo física y emocionalmente como nunca antes. Su disposición a lanzarse al “salto al vacío” refleja la confianza que depositó en Iñárritu y en el carácter innovador de la producción.