Las restricciones energéticas aplicadas por Estados Unidos afectan de manera directa a la educación en Cuba, según informó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La escasez de electricidad y combustible ha provocado interrupciones que ponen en peligro la continuidad de las actividades escolares y universitarias.

Este bloqueo limita el acceso a insumos esenciales para el sector educativo, desde equipos tecnológicos hasta el funcionamiento de infraestructuras críticas. La situación compromete la calidad y equidad del aprendizaje, dificultando el desarrollo académico en un contexto ya marcado por limitaciones económicas y sociales.

La Unesco manifestó que la educación debe mantenerse como una prioridad para preservar el derecho fundamental de los niños y jóvenes, que enfrentan obstáculos crecientes derivados de esta crisis energética. En este marco, la organización hizo un llamado a la comunidad internacional para que contribuya a mitigar las consecuencias del bloqueo y apoye a Cuba en sus esfuerzos por garantizar un sistema educativo funcional.