Después de un periodo con baja circulación, el COVID-19 ha experimentado un aumento progresivo de contagios en México durante las últimas semanas, según el reporte más reciente de la Secretaría de Salud. Este repunte, aunque moderado, ha generado alerta entre las autoridades sanitarias debido a su coincidencia con la temporada invernal y el incremento en la movilidad derivado de vacaciones y eventos masivos.
La distribución geográfica señala que la Ciudad de México concentra el mayor número de casos confirmados en el año, seguida por Querétaro, Estado de México, Jalisco y Nuevo León. Estas cinco entidades registran un crecimiento constante y concentran una proporción significativa de los contagios a nivel nacional.
A pesar del incremento, la mayoría de los pacientes afectados presentan síntomas leves, por lo que la demanda hospitalaria permanece baja comparada con las etapas más críticas de la pandemia. Hasta la fecha, se han reportado poco más de 700 casos confirmados y unas veinte defunciones relacionadas con el virus durante 2026, cifras considerablemente inferiores a aquellas de años anteriores.
Especialistas explican que este comportamiento responde a la estacionalidad del SARS-CoV-2, que se ha consolidado como un virus respiratorio más, similar a la influenza u otros virus estacionales. Sin embargo, advierten que la circulación continua implica riesgos para grupos vulnerables, como personas con enfermedades crónicas, adultos mayores y quienes no cuentan con el esquema completo o actualizado de vacunación.
Frente a esta situación, la Secretaría de Salud no ha emitido alertas sanitarias ni implementado medidas extraordinarias, pero insiste en mantener las prácticas preventivas que siguen siendo efectivas. Entre las recomendaciones destacan:
- Acudir a consulta médica si se presentan síntomas respiratorios persistentes.
- Usar cubrebocas en hospitales y espacios cerrados, especialmente si se está enfermo.
- Garantizar una adecuada ventilación en interiores.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Completar esquemas de vacunación disponibles para cada grupo.
- Evitar la automedicación.
- Aislarse en caso de síntomas como fiebre, tos o dolor de garganta para reducir el riesgo de contagio.
Por ahora, las autoridades mantienen una vigilancia continua sobre la evolución epidemiológica, atentos a posibles brotes locales que puedan afectar el sistema de salud o desencadenar nuevas oleadas.

