Miles de maestros de diferentes estados del país se congregaron en Ciudad de México para marchar con motivo del Día del Maestro y demandar mejoras salariales, condiciones dignas de jubilación y la derogación de las recientes reformas educativas. La movilización, organizada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), partió cerca de las nueve y media de la mañana y se dirigió hacia el Zócalo capitalino, epicentro político y social del país.

Los manifestantes denunciaron la precarización laboral que atraviesa el sector educativo y el incumplimiento de las promesas hechas por el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. Con carteles que expresaban frases como «No hay nada que celebrar» y consignas contra el doble discurso oficial, enfatizaron que las condiciones laborales y escolares siguen sin resolverse a pesar de las reiteradas peticiones.

En un manifiesto leído durante la marcha, la CNTE resaltó las carencias que enfrentan las escuelas mexicanas, afectadas por problemas de infraestructura, falta de servicios básicos y la inseguridad que afecta a comunidades escolares. Además, criticaron el adelanto del calendario escolar, que fue retirado posteriormente por la Secretaría de Educación, pero que evidenció una falta de comunicación y coordinación gubernamental con maestros y familias.

Algunos docentes provenientes de estados como Guerrero, Oaxaca y Michoacán se unieron a la movilización, acompañados por estudiantes de Ayotzinapa, quienes pidieron justicia por sus compañeros desaparecidos desde 2014. Este caso sigue siendo uno de los temas pendientes que conmueven y movilizan a la sociedad mexicana.

Los participantes anunciaron que están «listos» para ejecutar un paro nacional durante la Copa Mundial de fútbol, que inicia en junio en el Estadio Azteca. Según uno de los voceros, el objetivo es dar visibilidad internacional a la problemática que enfrentan las escuelas en el país, muchas de las cuales carecen de electricidad, agua y recursos suficientes para operar.

Desde Guerrero, Miguel Ramírez, maestro con amplia trayectoria, reafirmó la importancia de la labor docente y lamentó la falta de diálogo con las autoridades, ya que, aseguró, la jefa de gobierno no ha accedido a reunirse con ellos durante el último año, lo que complica que se atiendan sus demandas y preocupaciones.