Más del 90 por ciento de los jóvenes que participaron en el proceso de ingreso a la educación media superior en Quintana Roo consiguió un espacio en alguna de las cinco opciones de plantel que seleccionaron durante su registro. Este resultado se logró bajo un nuevo modelo que elimina el examen de admisión y no toma en cuenta el promedio de secundaria, con el objetivo de garantizar el derecho universal a continuar estudios.

El sistema de asignación utilizó un algoritmo diseñado para priorizar la primera opción de cada estudiante. En caso de no haber disponibilidad en esa escuela, el proceso siguió evaluando las siguientes alternativas elegidas hasta encontrar un lugar vacante. La mayoría de los jóvenes obtuvo su primera opción, aunque el modelo también contempló factores como la cercanía de la residencia al plantel, la ubicación de la secundaria de procedencia, hermanos inscritos en la misma escuela y casos de estudiantes que se mudaron desde otros estados.

Ahora, quienes no lograron ingresar a ninguna de sus opciones iniciales podrán participar en una etapa de reasignación. Este proceso se llevará a cabo en sedes ubicadas en Cancún, Playa del Carmen y Chetumal, donde los aspirantes podrán seleccionar entre las vacantes disponibles en otros planteles o modalidades educativas. La intención es que ningún estudiante se quede sin oportunidad de cursar el bachillerato, manteniendo así el compromiso de acceso educativo universal.

El cambio en el sistema de admisión responde a una política educativa que elimina barreras para continuar estudios, reafirmando que la educación es un derecho y no debe estar condicionada por resultados académicos previos o pruebas de ingreso. Con esta estrategia, la Secretaría de Educación de Quintana Roo busca ampliar la inclusión y asegurar que todos los egresados de secundaria accedan a la educación media superior, aunque no sea en su primera elección.