Más de 170 mil estudiantes de bachillerato y universidades en Michoacán se ven ahora beneficiadas por una reforma que reconoce la salud menstrual como un derecho, mejorando sus condiciones para continuar con sus estudios sin discriminación ni obstáculos. Esta norma permite que las alumnas puedan justificar sus ausencias por razones menstruales incapacitantes, siempre que presenten un diagnóstico médico, y reprogramar actividades y exámenes afectados.
La directora general del Instituto de Educación Media Superior y Superior del Estado de Michoacán (Iemsysem) destacó que esta medida atiende una problemática largamente invisibilizada en las escuelas: las dificultades que enfrentan las personas menstruantes, las cuales suelen provocar ausentismo, bajo rendimiento académico e incluso abandono escolar. La reforma busca eliminar esa barrera, garantizando un trato equitativo dentro del sistema educativo.
Incluir la salud menstrual en las políticas públicas educativas representa un avance significativo para construir entornos más igualitarios y libres de estigmas. La iniciativa no solo ampara los derechos académicos de las estudiantes, sino que también fomenta un diálogo abierto sobre la menstruación, contribuyendo a erradicar prejuicios que durante mucho tiempo afectaron a niñas y adolescentes. Esto fortalece además una visión educativa basada en los derechos humanos y la igualdad de género.

