Espen Lauritzen von Ibenfeldt tomó una decisión drástica a los 40 años: renunció a su empleo para dedicarse a aprender a escribir una película. Sin experiencia previa en la industria cinematográfica ni formación formal en guionismo, recurrió a recursos básicos como Google y libros especializados para dominar el formato y las técnicas narrativas.
El proyecto surgió de su gran pasión por la historia de Noruega, especialmente por la figura de Gunnar Sønsteby, el militar más condecorado de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Con más de tres décadas investigando ese período, Espen solo tuvo que trasponer ese conocimiento en un guion. En pocas semanas elaboró un borrador que luego consultó con expertos, incluyendo al director del Museo de la Resistencia Noruega, quien facilitó el contacto con un productor conocido por su trabajo en películas históricas.
Tras varios ajustes en el guion, el proyecto recibió apoyo financiero del Fondo Noruego para el Cine y sumó un equipo de profesionales que permitió que la producción avanzara con rapidez. La película, titulada Número 24, se estrenó en cines noruegos y logró atraer a una gran audiencia local, convirtiéndose en la película más taquillera del país en 2024, gracias a su narrativa cuidada y escenas que retratan con realismo la resistencia ante la ocupación nazi.
Finalmente, el filme llegó a la plataforma de Netflix, donde ha sido reconocido tanto por la calidad de su historia como por la inspiración detrás de su creador, quien se animó a seguir un camino poco convencional. El caso de Espen refleja cómo la autodisciplina, la investigación rigurosa y el aprovechamiento de recursos accesibles pueden abrir paso a nuevos talentos en la industria cinematográfica sin necesidad de formación formal.

