El Tate Modern inaugura una exposición dedicada a Julio Le Parc, celebrando su legado tras su muerte reciente a los 97 años. Esta muestra, titulada "Julio Le Parc: Light. Colour. Action", representa la primera gran retrospectiva en un museo británico del reconocido artista argentino, figura clave del arte cinético y óptico del siglo XX.

La exhibición compila 75 obras que abarcan la trayectoria de Le Parc, incluyendo una pieza creada expresamente para esta ocasión. Gran parte de las obras provienen del taller del mismo artista, reflejando su prolífica producción y la constante revisión de sus piezas a lo largo del tiempo. La comisaria Val Ravaglia, responsable de la presentación, destacó que el artista quiso participar activamente en el montaje hasta poco antes de morir y que incluso intentó viajar a Londres para asistir a la inauguración.

Julio Le Parc, nacido en Mendoza, Argentina, en 1928, residió en París desde 1958, donde desarrolló su carrera y se mantuvo en contacto estrecho con los organizadores de esta retrospectiva. El Tate Modern ya había adquirido obras suyas en los años setenta, anticipándose a la relevancia de su trabajo dentro del auge del arte cinético y la «Nouvelle Tendance» europea, movimiento que promovía la integración de luz, movimiento y participación del espectador como experiencias estéticas.

La muestra también rescata uno de los poemas que Le Parc escribió sobre el final de su vida, que adquiere ahora un significado emotivo como despedida en el marco del homenaje. Desde su primera gran retrospectiva en Düsseldorf en 1972, su obra fue reconocida en diversos países, con exposiciones destacadas en París, Miami y Buenos Aires.

Este tributo del Tate Modern permite a los visitantes apreciar la contribución fundamental de Le Parc al arte contemporáneo, invitando a reflexionar sobre su impacto en la relación entre la obra y el espectador a través del color y la luz.