El mundo del espectáculo lamentó la muerte de Elsa Aguirre, una de las figuras más emblemáticas del Cine de Oro Mexicano. Su carrera artística se extendió por más de seis décadas, en las que conquistó a varias generaciones con su talento y carisma frente a cámaras.
Aunque ni la Asociación Nacional de Intérpretes ni sus familiares han dado detalles sobre la causa de su fallecimiento, se conoció que en sus últimos meses la actriz utilizó oxígeno. Sin embargo, esta medida estaba relacionada con el desgaste natural de sus pulmones debido a la edad avanzada, sin vínculo confirmado con alguna enfermedad específica.
Con una disciplina estricta en su cuidado personal, Elsa Aguirre destacó en entrevistas su estilo de vida saludable, que incluía una alimentación vegetariana y la abstención de alcohol, carnes y café. Aseguró que estos hábitos la ayudaron a mantenerse bien pese al paso de los años.
En su juventud, enfrentó una dura prueba médica. A los 13 años fue diagnosticada con fiebre de Malta o brucelosis, una infección bacteriana que provoca síntomas como fiebre alta y debilidad extrema. En esa época no existían antibióticos adecuados y la pobreza limitaba el acceso a tratamientos. La actriz recordó que logró recuperarse gracias a la voluntad y la fortaleza que tuvo para superar esa crisis.
Posteriormente, su carrera dio un giro definitivo cuando participó en un concurso de belleza organizado por CLASA Films, la productora que la llevó al cine junto a su hermana Irma. Ese proceso marcó el inicio de un recorrido artístico que la consagró como una auténtica leyenda del cine mexicano clásico, con papeles icónicos y un nombre reconocido en la historia del entretenimiento nacional.

