Luego de confirmarse que Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta presidencial con casi el 44% de los votos, el presidente Gustavo Petro desconoció públicamente estos resultados y criticó el proceso de conteo, generando un debate político y mediático en Colombia.

La Registraduría Nacional informó que De la Espriella obtuvo más de diez millones de votos, superando a Iván Cepeda, quien alcanzó alrededor del 41%. Sin embargo, Petro cuestionó la validez del conteo preliminar realizado por una firma privada, señalando inconsistencias en los datos y la inclusión de votantes que no figuran en el censo oficial. Según el mandatario, solo reconocerá los resultados oficiales que surjan de las comisiones escrutadoras bajo supervisión judicial.

El presidente afirmó que existen dos censos distintos: el oficial y uno computarizado que agrega cientos de miles de votantes adicionales. Además, denunció que varias mesas electorales ya han sido impugnadas por supuestas irregularidades, y defendió su rechazo al conteo privado, argumentando que no tiene carácter vinculante.

Ante estas declaraciones, el periodista deportivo Carlos Antonio Vélez criticó duramente a Petro en redes sociales, señalando que el presidente solo acepta resultados cuando gana y acusa fraude en caso contrario. Vélez publicó en X una reacción contundente que refleja la polarización política del momento.

Esta controversia se suma a la tensión previa a la segunda vuelta presidencial, que definirá al próximo mandatario. Mientras De la Espriella aparece como favorito, las disputas sobre la transparencia y la legitimidad del proceso electoral aumentan la incertidumbre en el ambiente político colombiano.