Las marcas de lujo atraviesan un momento complicado impulsado por la desaceleración económica global y una evolución en los hábitos de consumo. En este contexto, el informe Kantar BrandZ Most Valuable Global Brands 2026 señala que el valor combinado de las diez principales marcas de lujo alcanzó más de 321 mil millones de dólares, aunque registró una caída anual cercana al 8%.

Hermès encabeza el listado como la marca de lujo más valiosa, con un valor estimado en más de 113 mil millones de dólares, superando a pesos pesados del sector como Louis Vuitton y Chanel. Su éxito radica en una estrategia que prioriza la artesanía, el control de la escasez, experiencias personalizadas y una atención al cliente excepcional, consolidando una identidad de marca coherente que trasciende las modas pasajeras.

Este liderazgo refleja una capacidad única para construir exclusividad sostenible, donde incluso sus productos con precios más accesibles mantienen una experiencia de compra exclusiva. Hermès basa su narrativa en calidad, tradición y prestigio, manteniéndose como un modelo para otras casas que enfrentan la presión de la homogenización del mercado.

En el mismo ranking, Louis Vuitton ocupa el segundo lugar con un valor superior a 87 mil millones de dólares, seguido por Chanel con más de 53 mil millones. Otras marcas destacadas incluyen Gucci, Cartier, Rolex, Dior, Saint Laurent, Coach y Tiffany & Co., que completan el top diez.

Kantar resalta que las marcas más exitosas son aquellas que logran fortalecer la confianza del consumidor, preservar su exclusividad y conectar culturalmente con las nuevas generaciones. En los últimos años, varias casas han renovado sus liderazgos creativos para ofrecer propuestas estéticas frescas que les permitan diferenciarse.

El consumidor actual de lujo ya no busca sólo el reconocimiento de un logotipo. Prefiere autenticidad, identidad cultural y experiencias únicas. Marcas como Chanel, Gucci, Balenciaga, Celine, Loewe y Versace han adoptado este enfoque para responder a las exigencias de un mercado que tiende a la homogenización y donde la identidad y la conexión emocional cobran especial relevancia.