Un error de Kevin Mier durante el partido de ida en las semifinales contra Chivas puso en riesgo la continuidad de Cruz Azul en el Clausura 2026. A los 29 minutos, un disparo aparentemente controlable de Ricardo Marín terminó con Mier soltando el balón, lo que permitió que Santiago Sandoval abriera el marcador para el equipo rival.
La prensa y afición reaccionaron rápidamente, cuestionando la titularidad de Mier para el partido de vuelta y presionando para que Andrés Gudiño tomara su lugar bajo los tres palos. Sin embargo, Joel Huiqui, el entrenador entonces a cargo del equipo, decidió manejar la crisis desde una perspectiva humana y cercana.
En una entrevista reciente con Futbol Picante, Huiqui reveló que sostuvo una charla privada con Mier, dejando a un lado la relación estricta entrenador-jugador. Le expresó que ese error no definía su carrera ni su valía como portero. Le mostró videos para recordarle su verdadero nivel y aportó un mensaje de confianza y trabajo en equipo, valores que el equipo adoptó desde la mitad del torneo.
Huiqui contó que pidió a Mier que se sintiera libre para expresar cómo estaba emocionalmente, y aunque el guardameta respondió que estaba bien, el estratega notó que no era así. Para recuperar su confianza, le recordó su identidad y sus logros, evitando que el fallo se convirtiera en una carga insuperable.
Además, el entrenador compartió cómo encontró al equipo cuando asumió el cargo tras la salida de Nicolás Larcamón. Describió una plantilla sin claridad en objetivos y donde predominaban los egos individuales dentro del campo, señalando que esa circunstancia dificultaba la unificación y el rendimiento colectivo.
Gracias a la gestión de Huiqui y el fortalecimiento del grupo, Cruz Azul logró superar momentos difíciles durante la Liguilla, lo que finalmente le permitió coronarse campeón en un torneo marcado por la resiliencia y el trabajo conjunto.

