Desde su fundación en 1946, la Asociación de Periodistas Cinematográficos de México (PECIME) ha otorgado la Diosa de Plata a destacados cineastas y actores que han marcado la historia del cine tanto nacional como internacional. Este galardón se creó con el objetivo de promover el cine mexicano y defender los derechos de los periodistas especializados, impulsados inicialmente por Emilio “Indio” Fernández, una figura clave para la cohesión de la prensa cinematográfica en México.
Entre las personalidades internacionales más reconocidas que han recibido este premio destaca Federico Fellini, uno de los grandes renovadores del cine del siglo XX. Fellini obtuvo la Diosa de Plata durante la década de 1960, en un momento de internacionalización del reconocimiento, coincidiendo con el impacto de su película “8½”, estrenada mundialmente en 1963 y aplaudida por la crítica mexicana en 1964. Esta obra, protagonizada por Marcello Mastroianni, consolidó su fama global y ganó un Óscar a la Mejor Película Extranjera.
Además de Fellini, otras leyendas del cine como el director estadounidense John Ford y el actor italiano Marcello Mastroianni fueron galardonados por PECIME en esa misma época de apertura internacional. Ford, ganador de cuatro Premios de la Academia, recibió la Diosa de Plata en reconocimiento a su trayectoria. Mastroianni la obtuvo alrededor de 1965, cuando el premio destacaba a los principales exponentes del cine mundial. El actor italiano fue distinguido en una ceremonia donde recibió el premio de manos del Embajador de Italia en México.
Estas distinciones se suman a una lista que incluye también a directores como Michelangelo Antonioni, Stanley Kubrick y Luchino Visconti, quienes fueron reconocidos fuera de competencia por su contribución universal al cine o por sus logros en la categoría de Mejor Película Extranjera. La Diosa de Plata ha servido así como un puente entre el cine mexicano y las grandes figuras internacionales, consolidando un diálogo cultural y artístico.
El origen de PECIME está ligado al carácter fuerte del “Indio” Fernández, quien tras un altercado con un periodista impulsó la unión de los comunicadores. Esta agrupación, desde sus inicios, ha desempeñado un papel fundamental en la promoción del cine mexicano y en la defensa de los periodistas especializados, marcando una diferencia en la relación entre la prensa y la industria cinematográfica en el país.

