La adaptación de acción real de “Moana” de Disney experimentó un comienzo discreto en su estreno en Norteamérica, recaudando poco más de 40 millones de dólares durante su primer fin de semana. Este resultado, en un mercado muy competido, refleja un interés contenido en una historia que ya es ampliamente conocida por el público.

A nivel internacional, la película sumó cerca de 50 millones adicionales en 50 mercados, alcanzando un total global cercano a los 95 millones de dólares. La producción, cuyo presupuesto rondó los 250 millones, representa una apuesta fuerte para Disney, dada la popularidad del título original y su exitoso seguimiento en plataformas de streaming.

Dirigida por Thomas Kail, esta nueva entrega incluye el regreso de Dwayne Johnson como el semidiós Maui y presenta a Catherine Lagaʻaia como Moana, con una representación más fiel y detallada de la cultura polinesia. A pesar de las alabanzas a Lagaʻaia, la película ha recibido críticas mixtas, especialmente por su similitud casi idéntica con la animada de 2016, lo que ha generado opiniones divididas entre especialistas.

En Rotten Tomatoes, el filme obtiene una calificación reducida, cercana al 34%, mientras que la reacción del público resulta más favorable. Según encuestas como PostTrak, la mayoría de espectadores, principalmente mujeres, recomendaría la película, y un alto porcentaje de padres también expresó su respaldo hacia la nueva versión. En CinemaScore, obtuvo una calificación positiva de A-.

La saturación del mercado con títulos familiares clasificados PG parece explicar en parte su desempeño. Otras películas del género como “Minions & Monsters” y “Toy Story 5” compitieron por la atención, afectando el comportamiento del público familiar. Un especialista en análisis de mercados apuntó que, aunque este tipo de films tiene buena recepción, existe una limitación natural en la cantidad de opciones que las familias pueden consumir en simultáneo.

Disney ha tenido experiencias dispares con sus remakes en acción real: algunos títulos han logrado superar la barrera de los mil millones de dólares, mientras que otros han quedado rezagados en taquilla. “Moana” enfrenta ahora el desafío de mantener su atractivo y demostrar que la historia puede conectar más allá de la novedad inicial.