Netflix ratificó su cambio de estrategia respecto a su catálogo de películas, limitando drásticamente sus estrenos en salas de cine. Según Dan Lin, responsable de la división cinematográfica, la compañía mantendrá la presencia en cines solo de forma ocasional, principalmente para cumplir con requisitos de premios como los Oscar.
Este nuevo rumbo implica también un abandono de las grandes superproducciones que demandan inversiones millonarias. En lugar de eso, Netflix priorizará proyectos de presupuesto moderado, donde el riesgo financiero es menor y la rentabilidad más segura.
El caso de la película Apex fue destacado como ejemplo de este modelo: una producción con recursos controlados, pocos actores y efectos limitados que logró captar la atención de millones de espectadores. Asimismo, las comedias protagonizadas por Adam Sandler y otras cintas con elencos poco conocidos, como Gente que conocemos en vacaciones, forman parte de esta estrategia centrada en contenido atractivo pero económico.
Netflix descartó que la excepción de Las crónicas de Narnia: El sobrino del mago sea indicativa de un cambio de tendencia. Por el contrario, este estreno cinematográfico es puntual y no se repetirá con regularidad. La plataforma reafirmó que seguirá lanzando películas, pero con un enfoque más ajustado a la realidad actual del mercado audiovisual y a sus objetivos financieros.

