El Mundial de Fútbol generó un impacto notable en la economía del Estado de México, donde distintos sectores relacionados con la alimentación y el comercio reportaron un significativo crecimiento en sus ventas durante los encuentros de la Selección Mexicana. Restaurantes, bares y tiendas incrementaron su actividad comercial, beneficiando a miles de negocios y familias de la región.

En particular, la Secretaría de Desarrollo Económico señaló que más de 23 mil restaurantes y bares se convirtieron en puntos de reunión para aficionados, lo que derivó en un aumento de hasta el 20% en la afluencia de comensales durante las transmisiones de los partidos. Este fenómeno consolidó aún más la presencia de estos espacios como centros sociales en tiempos de Mundial.

Además, las plataformas digitales dedicadas a la entrega de comida a domicilio y las tiendas de autoservicio reportaron crecimientos en ventas de hasta el 40%, especialmente en productos como botanas, alimentos preparados, vinos y licores. Estas cifras reflejan cómo el evento deportivo impulsó el gasto en diferentes canales comerciales.

Estos movimientos económicos fortalecen el desarrollo local dado que el sector de restaurantes y bares contribuye de manera significativa al Producto Interno Bruto (PIB) turístico del Estado de México, y concentra la mayoría del personal empleado en esta industria, según datos del INEGI. Así, el Mundial de Fútbol no solo moviliza a las aficiones, sino que también actúa como un motor para la actividad económica regional.