En plena Sierra de Tramuntana, un refugio rural del siglo XIV fue el escenario de un retiro diseñado para reencontrarse con uno mismo a través de la pausa. Allí, los participantes se alejaron del ritmo frenético cotidiano para sumergirse en una experiencia que combina yoga, alimentación consciente y momentos de silencio enriquecedor.

El retiro, organizado bajo el nombre «Volviendo a ti», estuvo marcado por prácticas de yoga al aire libre y la contemplación permanente del paisaje mallorquín. La lluvia, lejos de ser un impedimento, se convirtió en acompañamiento natural de algunas sesiones, creando una atmósfera única y alejada del artificio de los altavoces o recursos tecnológicos.

La alimentación tuvo un papel destacado con menús plant-based elaborados con ingredientes frescos y de temporada, que aportaron energía y cuidado durante la estancia. Más que un simple retiro físico, los asistentes buscaron nutrir cuerpo y mente en igual medida. Además, las veladas se transformaron en espacios donde el silencio daba paso a conversaciones espontáneas, fortaleciendo la conexión entre quienes compartían el espacio.

La ausencia de dispositivos móviles y relojes contribuyó a un sentido profundo del tiempo interno, con los despertares marcados únicamente por el sonido del cuenco tibetano. La música en vivo, con un pianista acompañando algunas prácticas de yoga y canciones improvisadas, contribuyó a esa sensación de flujo natural y autenticidad.

Más que una acumulación de técnicas, el retiro funcionó como un recordatorio constante del valor del silencio consciente y la flexibilidad del ser, un concepto que va más allá de las posturas físicas del yoga para tocar un plano más íntimo y emocional. Regresar a la pausa se convirtió en el acto central, un lugar al que siempre es posible volver para reencontrarse con uno mismo.