La próxima salida de Grand Theft Auto VI estará marcada por un cambio significativo en su formato físico: las copias que se vendan en tiendas no contendrán disco, sino un código para descargar el juego digitalmente. Esta confirmación ha generado malestar entre los aficionados que valoran tener el formato tradicional en sus estanterías.

La edición estándar de GTA VI estará disponible para reserva y tendrá un precio cercano a los 80 euros en España, mientras que una versión Ultimate llegará a casi 100 euros, e incluirá contenido exclusivo como vehículos, armas y atuendos para los personajes protagonistas, Jason y Lucía. A diferencia de otros lanzamientos, la venta física comenzará una semana antes del desbloqueo oficial del juego, con el objetivo de que los usuarios puedan canjear su código y precargar el título para evitar saturaciones en los servidores el día del estreno.

A pesar de las ventajas técnicas que supone esta decisión, la reacción en redes sociales y entre vendedores especializados ha sido negativa. Varias tiendas han criticado esta modalidad como una falta de respeto al público y han alertado sobre las implicaciones económicas de esta estrategia digital forzada. Al no existir soporte físico que pueda revenderse, el mercado de segunda mano queda prácticamente eliminado, ya que los códigos están vinculados a cuentas personales y no admiten transferencia.

Además, grandes cadenas internacionales han manifestado su descontento y algunas incluso han rechazado la distribución del juego bajo estas condiciones, defendiendo la preservación del videojuego como un producto tangible. Para los coleccionistas, este cambio simboliza no solo la pérdida de un objeto de colección, sino también una transformación profunda en la experiencia de compra y propiedad del videojuego.