La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó penas de prisión que van de 40 a 60 años para el delito de feminicidio en Oaxaca, destacando la necesidad de una respuesta penal estricta ante la violencia que sufren las mujeres en el país. Esta decisión reconoce al feminicidio como una manifestación extrema de múltiples formas de violencia contra las mujeres, más allá de un homicidio agravado.

La ministra Sara Irene Herrerías Guerra, ponente del proyecto, explicó que la severidad de estas condenas no vulnera los principios constitucionales de proporcionalidad ni la posibilidad de reinserción social, sino que atiende a la realidad del contexto feminicida que enfrenta México. Además, subrayó que la legislación local cumple con las obligaciones internacionales del Estado para proteger a mujeres y niñas frente a este tipo de violencia.

El caso que motivó esta resolución ocurrió en 2013, cuando fuerzas de Seguridad Pública de Oaxaca acudieron a un domicilio tras una llamada de auxilio. Encontraron a una mujer gravemente herida, quien después falleció por las lesiones causadas por su expareja, detenido con un arma blanca. El agresor fue condenado en sentencia definitiva a más de 74 años por feminicidio agravado.

El condenado presentó un amparo argumentando que lapena máxima impuesta vulneraba los artículos constitucionales que garantizan la proporcionalidad de sancaspenas y el derecho a la reinserción social. Sin embargo, el pleno de la SCJN desestimó esos argumentos, ratificando la gravedad del delito y la justicia de las sanciones. El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz calificó el caso como emblemático, ya que fue el primero en Oaxaca en aplicarse bajo la figura jurídica del feminicidio, un reconocimiento que resulta de una larga lucha por parte de las mujeres en México por un trato legal especial frente a esta violencia.