Maná, una de las bandas mexicanas más influyentes en la historia del rock en español, continúa firme tras más de cuatro décadas de trayectoria. Su último álbum, ‘Noches De Cantina’, marcó su regreso al estudio después de una década sin nuevos lanzamientos. Actualmente, la agrupación mantiene vigente su éxito con la gira ‘Vivir Sin Aire Tour’, que inició en 2025 y recorrerá varias ciudades de Estados Unidos hasta finales de este año.
En un hito relevante, Maná fue confirmado como uno de los artistas principales en la ceremonia de apertura del Mundial de fútbol de 2026, el primer torneo con tres países anfitriones. El evento tendrá lugar en el Estadio Azteca de Ciudad de México y contará también con la presencia de otros grandes exponentes de la música latina como Alejandro Fernández, J Balvin y Belinda.
La historia de Maná comenzó en 1981 bajo el nombre ‘Sombrero Verde’, con un enfoque original de rock que inicialmente no logró destacar a nivel masivo. La transformación decisiva ocurrió a mediados de los años 80 cuando, tras la salida de Gustavo Orozco y la incorporación de Álex González, cambiaron no solo su nombre, sino también su estilo hacia un rock melódico impregnado de baladas y temas de desamor, similar a bandas latinoamericanas como Soda Stereo.
Luego de un intento inicial que no les dio éxito inmediato con su álbum debut como Maná en 1987, la banda apenas estuvo a punto de renunciar a su carrera musical. Sin embargo, en 1990 publicaron ‘Falta amor’, disco que incluyó éxitos como ‘Rayando el Sol’ y ‘Buscándola’, posicionándolos dentro del pop/rock mexicano emergente. Dos años después alcanzaron su consagración internacional con ‘¿Dónde Jugarán los Niños?’, que los llevó al reconocimiento en una decena de países.
La década de los 90 consolidó a Maná como un fenómeno de la música latina. En 1995, su disco ‘Cuando los ángeles lloran’ ganó el premio Billboard al mejor Álbum de Rock/Pop Latino, mientras que ese mismo año la banda asumió un compromiso social con la creación de la Fundación Ecológica Selva Negra, enfocada en causas ambientales.
Maná ha sabido combinar presencia artística, activismo ambiental y una constante renovación musical. Su capacidad para mantenerse relevantes, enlazando generaciones con su repertorio, los convierte en un referente obligados del rock latino y un símbolo cultural para México y Latinoamérica.

