Cuatro periodistas fueron agredidos y amenazados en una colonia de Boca del Río, Veracruz, mientras realizaban la cobertura de un operativo policial. La violencia contra comunicadores reabre la discusión sobre la peligrosidad de ejercer el periodismo en esta entidad mexicana.

Tras finalizar el operativo, los periodistas se quedaron documentando y recabando testimonios en la colonia Graciano Sánchez, cuando un grupo de al menos 15 personas empezó a hostigarlos verbal y físicamente, exigiéndoles que abandonaran el lugar. Se reportó que algunos agresores portaban piedras y armas blancas, intensificando el clima de violencia.

Los afectados, identificados como Sergio Aldazaba, Manuel Monroy, Víctor Yáñez y Rubén Santos, coincidieron en que la escalada de amenazas los llevó a decidir no regresar a cubrir eventos en esa zona por miedo a represalias y la ausencia de garantías para su seguridad.

La organización Artículo 19 condenó estos ataques y urgió a las autoridades locales y estatales a implementar protocolos específicos para proteger a los periodistas durante coberturas informativas, principalmente en contextos delicados como operativos policiales. Además, solicitó el diseño de mecanismos preventivos que permitan anticipar riesgos y responder eficientemente.

El medio afectado compartió un video que expone la agresividad de los vecinos, quienes emplearon lenguaje ofensivo y amenazas explícitas para impedir la labor periodística. Frente a estos actos, la Comisión Estatal de Atención a Víctimas fue señalada como uno de los organismos responsables de garantizar la protección de los comunicadores afectados.

Este episodio se suma a un largo historial de agresiones contra periodistas en Veracruz, estado conocido por ser uno de los más peligrosos para la libertad de prensa en México, lo que pone en evidencia la urgente necesidad de reforzar las medidas de seguridad y crear ambientes propicios para el ejercicio libre y seguro del periodismo.