El municipio de Aquila, en Michoacán, vive una crisis de violencia tras el ataque armado ocurrido en la comunidad indígena de Pomaro, donde tres personas murieron. El alcalde José María Valencia Guillén, conocido como “Chema” Valencia, calificó estos hechos como inaceptables y expresó su preocupación por el impacto que esta tragedia tiene tanto a nivel local como estatal.
En un comunicado público, el funcionario exigió a los gobiernos estatal y federal que actúen con prontitud, transparencia y exhaustividad para esclarecer el caso y encontrar a los responsables tanto materiales como intelectuales de la agresión. La violencia, enfatizó, no puede permitirse en ninguna escala, ni contra las autoridades municipales ni contra la población civil.
Además, el alcalde manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas y comprometió al Ayuntamiento a brindar todo el apoyo necesario a la comunidad indígena afectada. Reiteró que la pérdida de estas vidas representa una profunda herida para todo el municipio y anunció que su administración colaborará activamente con las investigaciones para llevar justicia a los afectados.

